De Brasil a Puerto Varas: el talento de Jefïto Lopês que inspira desde el sur

Hay historias que se tejen con paciencia, como un cabello que encuentra su forma ideal entre las manos de quien lo entiende. La de Jefïto Lopês es una de ellas. Nació en São Paulo, el 27 de noviembre de 1984, en una pequeña ciudad del interior llamada Maíri Porã. Su infancia transcurrió rodeado de su familia: abuelos, tíos y su padre, en un entorno cálido donde empezó a florecer una pasión que marcaría su vida para siempre.

Desde muy pequeño, el cabello ya era parte de su universo. A los cinco años pasaba las tardes peinando las muñecas de sus tías en secreto, aprovechando los momentos en que no estaban en casa. “Las bañaba, las arreglaba y las dejaba impecables”, recuerda entre risas. Su abuela, cómplice silenciosa, siempre adivinaba quién era el verdadero autor de esos peinados.

Con el tiempo, ese juego infantil se transformó en vocación. En plena década de los 90, cuando la plancha de pelo se volvió furor, comenzó a peinar a sus tías y vecinas del barrio. Sin embargo, esos años también estuvieron marcados por el miedo y la represión. “Aún no estaba asumido como homosexual, y vivía con temor. Era una época en la que uno no podía mostrarse abiertamente”, confiesa. Aquella parte de su identidad quedó guardada hasta los 22 años.

En ese entonces estudiaba Educación Física, más por compromiso que por vocación. Pero el deseo de dedicarse a lo que realmente amaba fue más fuerte. “Cuando logré independencia, decidí seguir mi pasión: el cabello”. Se inscribió en un curso de peluquería para principiantes y, apenas tres meses después, ya estaba trabajando en un salón. Ese fue el verdadero inicio de su camino profesional.

Durante 15 años trabajó en la misma empresa —12 en una sucursal y luego 3 en otra—un periodo que describe como su gran escuela. “Ahí aprendí todo: técnica, atención, empatía. Entendí que un salón no es solo un lugar de trabajo; es un espacio donde se transforman vidas. Porque al tocar el cabello, también se toca la autoestima”.

Su inquietud por aprender lo llevó a seguir perfeccionándose constantemente. Hizo cursos en São Paulo, Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay y hasta en Las Vegas, donde se capacitó con Redken. También se formó con reconocidas marcas internacionales como L’Oréal, Kérastase, Sebastian y Chloé. Cada experiencia fue reafirmando su convicción: la belleza es mucho más que apariencia; es identidad, expresión y confianza.

Con los años, la vida lo llevó a tomar una decisión valiente: dejar Brasil para comenzar una nueva etapa en Chile. Llegó al sur, a Puerto Varas, y el flechazo fue inmediato. “Me enamoré del lugar, de su energía, de su gente y de su entorno. Sentí que este era el lugar donde quería seguir construyendo mi vida”.

Hoy, esa historia de pasión, esfuerzo y autenticidad se materializa en su propio proyecto: Alma Bela Studio, un espacio creado para ofrecer mucho más que servicios de peluquería. “Alma Bela es la síntesis de todo lo que aprendí: técnica, sensibilidad, escucha. Aquí trabajamos con la convicción de que la belleza va de la mano con la identidad y la autoestima”.

Su historia es un recordatorio de que los sueños, cuando se persiguen con amor y valentía, pueden convertirse en algo más grande: en un propósito. Y ese propósito, en su caso, se refleja en cada cabello que cobra vida entre sus manos, en cada sonrisa frente al espejo y en cada persona que se redescubre a través de su arte.

 

📍San Pedro 519, Puerto Varas

IG @almabelastudio

Agenda Abierta AQUI