¿Qué provoca el estrés en nuestra piel?

Por: Fer Tapia – IG @balaiterapias

Muchas veces hablamos sobre los daños externos que causan un deterioro en la salud de la piel y cómo tratarlos, pero qué hay con nuestro estilo de vida? Qué efecto tiene nuestro día a día sobre la salud de nuestra piel?, nuestras preocupaciones acaso juegan un rol en la misma?.

Para contestar estas preguntas, tenemos que aprender sobre uno de los enemigos silenciosos que más impacto tiene en nuestro rostro: el estrés.

¿Qué es el estrés?

Es un estado de activación bio-psico-social que aparece cuando el organismo tiene que adaptarse a nuevos desafíos. En este proceso, nos volvemos mas susceptibles a presentar disfunciones y enfermedades.

La manera de ¨medir¨el estrés se puede percibir a partir de:

  • La liberación de adrenalina: El estrés genera liberación de adrenalina y noradrenalina, hormonas que nos ponen alerta para reaccionar rápidamente ante cambios bruscos.
  • La liberación neuroendocrina: Está es quizás la más conocida. Se expresa por el incremento sostenido de los niveles de cortisol, considerado como el más importante marcador biológico de estrés.
  • La inhibición inmunitaria: El estrés disminuye la vigilancia inmunitaria, pudiendo reactivar virus ¨silentes¨, como por ejemplo el del herpes.
  • La inhibición conductual: Los niveles elevados de estrés promueven la desorganización de los aprendizajes y la ausencia de percepción de control sobre el entorno.

¿Cómo afecta el cortisol en nuestra piel?

  1. Acné y comedones (puntos negros): El cortisol elevado genera una sobreproducción de sebo por parte de las glándulas sebáceas, lo que puede desencadenar un cuadro de acné o empeorar aquel ya existente. Y, dado que los poros se obstruyen no solo promueve el acné, sino que también puede generar comedones  debido al sebo que se oxida en contacto con el medio ambiente.
  2. Envejecimiento prematuro:  Variados estudios demuestran que aquellas personas que pasan más tiempo bajo los efectos del estrés, tienen líneas de expresión más profundas y más arrugas que quienes llevan una vida más sencilla y relajada. Esto se debe a 2 factores:
  3. Menor irrigación sanguínea hacia la piel: para preservar la función de los órganos más nobles como el corazon, cerebro y riñones y asegurarse de que operen de manera óptima ante las situaciones de estrés, el organismo vierte su energía en dirigir más acumulo de sangre hacia allí y deja en un rol secundario la piel. Si esta situación se repite en el tiempo , terminamos con un escenario en el cual la piel es la mayor damnificada.
  4. Irrumpe la síntesis de melatonina: la melatonina es una de las principales hormonas encargadas de controlar el ciclo del sueño. Siendo la noche, al descansar,el momento cúlmine en el cual se produce la regeneración de las células de la piel, resulta lógico entender por qué si lo disminuimos afectamos la salubridad del cutis.
  5. Enlentece el tiempo de cicatrización: La elevación brusca del cortisol tiene un efecto negativo en todas las pieles, pero se ve aún mas potenciado en pieles secas y con heridas, que demoran mas en sanar.
  6. Disminución en la producción de colágeno: El cortisol elevado mantenido en el tiempo favorece la aparición de arrugas y disminuye la flexibilidad de la piel.
  7. Estética: a simple vista, la piel se ve más opaca y reseca, se descama con mayor facilidad, tiene mas tendencia a presentar manchas y en general empeora su textura, quedando menos tersa.
  8. Aumento de los radicales libres: El estrés también contribuye el aumento de los radicales libres que, cuando se producen en exceso, atacan a las células sanas de la piel deteriorando sus membranas o alterando su ADN.

¿Cómo podemos evitar o reducir el estrés?

El foco principal  debe estar enfocado en combatir la causa generadora de estrés.

Asi que, ahora que entendimos que el exceso de estrés y la piel no son grandes amigos, tenemos la excusa perfecta para relajarnos, poner buena música, hacernos una mascarilla y explicar que simplemente hacemos todo esto para disminuir nuestros niveles de cortisol y lograr que no nos juegue una mala pasada, ¿verdad?

Algunos consejos para reducir el estrés:

  • Cuidado de uno mismo: ejercicio físico, realizar actividades de disfrute, contacto con la naturaleza, descanso / sueño, alimentación saludable.
  • Técnicas de meditación: relajación / mindfulness, silencio, etc.
  • Gestión del tiempo: orden, decir NO, delegación de tareas, etc.
  • Espacios de desconexión
  • Pedir ayuda cuando es necesario.

En lo personal, cada vez veo más en gabinete diversas patologías exacerbadas producto del estrés, seamos conscientes del estilo de vida que estamos llevando (teniendo en cuenta la pandemia que nos ha afectado a todos, mas de un año encerrados con incertidumbres o exceso de trabajo, entre otros) nos pasara la cuenta tarde o temprano.

Por lo mismo si pueden regálense algún tiempo para ustedes, en este punto los beneficios del masaje son maravillosos para desconectar la mente y bajar los niveles de cortisol, si presentan alguna patología preguntense primero cómo está el estilo de vida, sueño, estrés y pidan ayuda de ser necesario hace tan bien!; la aromaterapia también tiene propiedades beneficiosas en nuestra vida (aromas más cítricos estimulan y dan ánimo/energía, aromas mas dulces incentivan el descanso y relajan), tomar un baño de tina, entre otros…. No esperen sentirse sobre pasados.

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