Santiaguina perdida en el Sur: Marzo

Memorias de una santiaguina viviendo en el sur de Chile….   / IG @santiaguina_perdida_en_el_sur

Creo que una de las cosas que uno más va normalizando en el campo es el tema de la muerte; se ve más como parte de la vida y no como algo alejado de la realidad… algo con lo que se convive. Entender el valor al soltar no quiere decir que no duela, solo que se llega a entender que es parte del normal desarrollo de la existencia.

Bueno, este mes que pasó despedimos la vida de “polli polli banana” (un par de gallinas). Todo esto fue explicado de forma muy simple por mis hijas; quienes lo resumieron en que fue el zorro y que él también debe alimentar a sus crías y tiene hambre. Es muy lindo y da pena el pollito, pero es el ciclo de la vida; que no fue lo mismo proceso con Theodoro ya que eso fue bastante triste (fue atropellado por goloso; quería comer ratoncitos del campo de al lado).

No sé si yo lo hubiese expresado de la misma forma a su edad viviendo en la ciudad, creo que algunas veces nos aferramos mucho a las cosas sin entender que tienen un ciclo natural.

Dentro de las cosas que pasaron en el mes, también están las ovejas que de cuando en cuando se organizan para sacar de quicio a mi marido, la pseudo convivencia feliz de mi perra con las gallinas y las gatas, también está el estrés y el cortisol alto con el que terminé… pero como todo ciclo tiene su fin, ¡por fin!  puedo decir que me senté a escribir después de casi 3 meses sin poder escuchar siquiera mis pensamientos. Al fin un desayuno con una taza de café caliente y una sensación de satisfacción al poder respirar y saber que puedo ir al baño tranquila sin ser interrumpida por esa escasa privacidad que se obtiene por vivir con niños.  Por lo menos aman ir al colegio, porque no fui la única ansiosa, ellas llegaron de las primeras con una sonrisa que no cabía en sus cuerpitos felices y expectantes de lo que viene este año al  igual que nosotros.

¿Y a ustedes les gusto volver a marzo?